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miércoles, 1 de octubre de 2025

IX - Hacia el norte. Paros y Andros

Como siempre, estamos atentos a los pronósticos. Vemos que se avecinan episodios de mal tiempo y decidimos empezar a subir hacia el norte con cierta diligencia para meternos en el canal de Evia lo antes posible. 

Jueves 2. Hemos dejado Despotikó y hemos subido a vela el canal entre las islas de Antíparos y Paros. Después de un fondeo de una noche en la bahía de Parikia, llegamos a la bahía de Naousa en busca de un buen refugio para el viento que se pronostica para los próximos días. Muchos otros barcos han tenido la misma idea, pero la bahía es grande y hay sitio para todos.
Antes de la llegada del viento bajamos a tierra a explorar, en busca de las ruinas de la acrópolis micénica que se anuncia en los mapas
La acrópolis es difícil de encontrar. No hay un sendero, sino unas pocas marcas inconexas desperdigadas por las rocas, por las que hay que trepar. Pero lo conseguimos. Las construcciones no tienen ningún tipo de indicación y se hallan a cielo abierto, sin protección.
La verdadera recompensa de la subida es la vista sobre la bahía. Somos varias decenas de barcos refugiados del meltemi. Entre ellos, el catamarán de Mayte y Nils, a quienes vamos a hacer una visita a la vuelta de nuestra excursión por tierra.
Etapas de los días 1 y 2 de octubre. De Despotikó a Parikia y de Parikia a Naousa.
Domingo 5. Madrugamos y antes de que salga el sol estamos de camino a Batsi, a donde queremos llegar antes de que se sature
Llegamos al puerto de Batsi, en la isla de Andros, a media tarde. Encontramos sitio sin problema en el muelle que suelen usar los transeúntes y que aún está medio vacío
Mientras esperamos el mal tiempo que se avecina nos entretenemos paseando por el pueblo y dando de comer a los cisnes que nos llamaron la atención el año pasado
A medida que avanza la tarde el muelle se va llenando. Se esperan sures fuerte esta noche y mañana y las tripulaciones de la zona buscamos todos refugio en los mismos lugares. Madrugar ha tenido recompensa.
Empiezan a verse atraques creativos. Hay que estar en el barco pendientes de que no te levanten el ancla. El chaval que atiende a los transeúntes y que trabaja sólo por las propinas no da abasto para organizar el caos.
Algunos capitanes de los barcos amarrados echan una mano para disuadir a los que buscan huecos desesperados soltando el ancla en sitios inverosímiles, pisando cadenas de yates y pesqueros. El problema es que no hay dónde ir. Los que no consiguen sitio en el puerto optan por quedarse fondeados en la bahía, donde la ola que entra del sur les hará pasar una noche de perros.
Y todavía nos quedará el espectáculo de la tormenta de la última noche, con vientos de más de 30 nudos
y trombas marinas que afortunadamente no llegan al puerto
Etapa de Naousa a Batsi el 5 de octubre


Martes, 7 de octubre de 2025


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