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jueves, 23 de abril de 2026

2026/8/ Tilos, Chalki, Alimiá. Solos en el sur

Hace ya años que no visitamos el sur del Dodecaneso. Era nuestra primera temporada en el Egeo y decidimos empezar por Creta, una decisión que, vista años después, se antoja un poco extraña, quizás poco reflexionada. Algo así como empezar a visitar España por Huelva. Que sí, que por algún sitio hay que empezar. Que da igual.

Pero no da igual. El sur del Egeo está al final del tobogán del Meltemi. Venir aquí supone comenzar el juego del ratón y el gato con el viento demasiado pronto en la temporada.

Hace cinco años nos costó un Congo saltar desde Creta a Rodos, y después tuvimos que aprovechar las pequeñas ventanas de calma para conseguir escapar hacia el norte. No nos quedó más remedio que renunciar a recorrer muchas islas de esta zona. Este año, el del espejo, volvemos al sur del Dodecaneso con la esperanza de no tener que salir a uña de caballo y de visitar lugares que entonces tuvimos que dejar atrás.

El primero es la isla de Tilos, a la que llegamos desde Astipalea disfrutando por fin de un día completo de navegación a vela. Los vientos del suroeste de ayer han rolado al norte y nos entran por la aleta. Navegamos. Casi se nos había olvidado la sensación de movernos sin el zumbido sordo del motor en los oídos, trimando velas y negociando roles. Navegar a vela hace la travesía menos previsible y los cruces con los cargueros dejan de ser una rutina que se resuelve con un par de clics en un botón del piloto automático. Un placer cada vez menos frecuente.

Llegamos a la costa este de Tilos a media tarde. Sólo tenemos una cala con buena previsión de fondeo para esta noche, el Ormos Megalo (gran golfo), que hace honor a su nombre. Una ensenada con una larguísima playa de arena entre paredes rocosas que promete un buen abrigo, aunque la comunidad de navegantes reporta cambios súbitos de viento y swells impredecibles. Swells que no aparecen en un Ormos Megalo completamente desierto, sin barcos fondeados ni gente retozando en la playa.

Recalamos también en Chalki y Alimiá, dos islas minúsculas al sur de Tilos, cerca de Rodos.

Alimiá está prácticamente deshabitada; es un destino habitual de barcos turísticos veraniegos, pero sólo encontramos un velero holandés fondeado.

Chalki, sin embargo, parece tener algo de vida. Casas vistosas pintadas de colores, con un aire a Simi pero en tonos pastel. Un sitio para pasar al menos una noche, pero no es fácil atracar aquí: el pantalán de pago para barcos transeúntes no está aún operativo y el capitán del puerto nos despacha de inmediato cuando intentamos abarloarnos en el único sitio aceptable del muelle, porque, cómo no, es el lugar donde pasa la noche el ferry que conecta Chalki con la vecina Rodos. Al menos nos da tiempo a una visita rápida a un supermercado antes irnos a fondear.

Mañana pondremos ya decididamente proa hacia el norte. Seguimos disfrutando de una pretemporada solitaria y relativamente benigna para estar en el mes de abril.

Veleando por fin
Ormos Megalos en Tilos, donde el viento partido por la montaña entra caprichoso
Chalki
El sitio del ferry
Alimiá. En la parte norte de la bahía hay una iglesia y un monasterio
Fondeamos frente a los barracones alemanes de la II Guerra Mundial, en la parte sur de la bahía
Etapa del día 23, de Astypalaia a Tilos
Etapas de Tilos (Pótamo) a Chalki el día 24 y de Chalki a Alimiá el 25



Miércoles, 25 de abril de 2026


Nuestro recorrido de esta temporada hasta hoy



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