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viernes, 14 de julio de 2023
Santa María de Leuca. Italia is different
lunes, 10 de julio de 2023
Corfú. Puerta de salida
Cena de cumpleaños en la "taverna" Limnopoula. Nos han reservado la misma mesa de hace tres años, en primera línea ydel agua
Vista desde el sur de la antigua fortaleza de Corfú al aproximarnos a la capital, que pasaremos de largo para ir a fondear a un lugar de conveniencia que nos permita hacer compra
Superamos el muelle de cruceros y, a la vuelta, echamos el ancla en un fondeo desde el que bajamos en el dinghy a un pequeño muelle junto del varadero. El fondeo es más bien horroroso y el camino al LIdl no le queda a la zaga, pero necesitamos abastecernos para el cruce a Italia. A la vuelta, el fondeo se ha alborotado de viento y ola, haciéndolo aún más antipático
Fondeo en la ensenada de Gouvia, frente a uno de los pequeños lidos privados de las casas de veraneo que bordean la costa. Se ve una zona cuidada y de alto standing, con edificaciones que se camuflan entre la vegetación (a excepción del hotel de cinco estrellas de la punta, que rompe la armonía del paisaje). Aunque somos muchos barcos, no genera ningún agobio y el entorno hace muy agradable el fondeo
La subida hacia el norte por la costa este de Corfú es un pasillo entre la isla y el continente. La costa albanesa se ve muy clara. Vamos a vela y en más de un bordo cruzamos la frontera de las aguas territoriales
La pequeña isla de Ereikoussa, la última costa griega que tocamos antes de salir al día siguiente en dirección a Italiajueves, 6 de julio de 2023
Parga y Syvota. Camino de Corfú
El acceso a Preveza es por un canal balizado de unas tres millas de longitud. Salimos en rigurosa formación, con el Karma comandando (en la foto), seguido del Sargantana y el Sea-U cerrando filas. Al finalizar el canal nos separamos: ellos van al sur y nosotros al norte. Vamos a bordear la costa de Grecia continental
Primera parada en Two Rock Bay. La tarde en que llegamos a la cala está llena de barcos y tenemos que encontrar un sitio de compromiso. Aquí conocemos brevemente a la tripu del Sinsarabín II, que vienen a saludar al ver el pabellón de cortesía español. Ellos van hacia Corfú. Más adelante iremos coincidiendo a cierta distancia en las etapas de regreso a España
A la mañana siguiente en Two Rock Bay la mayoría de los barcos de la noche se ha ido cuando nosotros aún no hemos levantado el ancla. Podemos disfrutar de la cala para nosotros durante un par de horas, antes de continuar la ruta que nos llevará a Lichnos
Fondeo en Lichnos West. La playa de Lichnos es larga y ruidosa, poblada de hamacas y sombrillas y con mucho alquiler de motos de agua, de kayaks y de patines. Sin embargo, al oeste de la playa encontramos una cala diminuta y solitaria, de aguas cristalinas, en la que pasamos una tarde y una noche deliciosas, solos a excepción de algún visitante de día que se acerca remando a la minúscula playita de la cala
Captura de la app AnchorPro que muestra nuestro borneo en Lichnos West. Tras la noche, seguimos nuestro camino hacia Syvota.
Fondeo en una cala al este de Syvota bastante tranquila a pesar de ser sábado, en la que sólo hay dos veleros italianos al ancla cuando llegamos. Syvota es una zona con "blue lagoons", múltiples calas y playas en los que se apelotonan barcos y lanchas, la mayoría de día, incluidos los típicos barcos turísticos que van haciendo escala en los lugares estratégicos para que la gente se bañe. Este es un lugar con pocas reseñas en las cartas, alejado de las zonas concurridas. Encontramos sin dificultad un parche de arena donde tirar el ancla para las próximas dos noches
El domingo la cala amanece aún más tranquila que el día anterior, pues los barcos italianos se han ido, dejándonos solos. La falta de viento nos permite baños estupendos. El agua está fría y se notan, aún más frías, las corrientes subterráneas de agua dulce que afloran en las orillas
Pero a la tarde del domingo llega un enorme catamarán de alquiler que, a pesar de tener decenas de metros de costa libre, decide fondear con cabo a tierra a escasa distancia de nosotros. Ni la conversación con la tripulación ni el chat con la empresa sirvió de nada... Afortunadamente no son ruidosos y nuestro borneo los evita. A la mañana siguiente recogeremos ancla y zarparemos en dirección a Corfúlunes, 3 de julio de 2023
Preveza. La magia imposible
David y Yeshim, del Karma; Ilana y Rami, del Sea-U; y Luis y yo en la terraza de uno de los merenderos de la playajueves, 22 de junio de 2023
Mesologgi. Entre lagos
Hoy llegamos a Mesologgi. Recorremos una costa que recuerda vagamente a esa otra costa del sur de Portugal, que se abre y cierra alternativamente en arenales traicioneros. El sol y el calor crean espejismos. El agua torna al azul cloro, señal de poco calado. Hay que ir atento a la carta para no acercarse demasiado a los bancos de arena.
El nombre de Mesologgi viene del italiano. "Entre lagos". La ciudad se agazapa entre la desembocadura de dos ríos. La entrada desde el mar no se ve a simple vista. Hace falta guiarse por la carta. Y con cuidado. Un par de boyas indican el comienzo del canal balizado. Lo tomamos y nos disponemos a seguir las marcas verdes y rojas que nos llevarán a través de la marisma.
El paisaje ha cambiado. De pronto no estamos en Grecia, sino en algún lugar del Mississipi. Palafitos, casas de madera con porche y embarcadero. Sol. Calor pegajoso. Muchos mosquitos. Aquí y allá, artes de pesca.
El final del canal se abre en una laguna de aguas verdes que más parece una ciénaga, un gran fondeadero lleno de barcos en el que queda sitio más que de sobra para otros tantos. Sargantana echa el ancla en el lodo negruzco y maloliente. Miramos alrededor. Una marina a la izquierda, algunas instalaciones como de puerto pesquero, restaurantes de playa y vegetación de marisma.
Nuestros amigos del Giula han llegado ayer y han preferido la tranquilidad de la marina. Desembarcamos en el dinghy a su popa, con nuestras habituales mochilas y bolsas de la compra. En la marina no se ve un alma. El camino hasta las primeras casas de la ciudad es un erial, abrasado por el sol de final de junio. Recorremos avenidas nuevas entre urbanizaciones de verano, sin una sombra, sin un árbol. No corre brisa. Cruzamos la ciudad que acogió a Lord Byron, presente en los nombres de las calles y en los carteles de asociaciones locales. Atravesamos el gran parque de la ciudad pensando sólo en llegar cuanto antes al aire acondicionado del Sklavenitis, sin reparar en que es el Jardín de los Héroes, un homenaje a los cientos de personas masacradas por los turcos en 1826 después de un año de asedio, cuando intentaban huir de la hambruna y la peste negra. Volvemos en taxi.
La contrapartida de este fondeo insalubre es un atardecer de cuento. Aún bajaremos a disfrutar de una copa nocturna en la terraza del restaurante de la marina, a la que nuestros amigos no pueden unirse en el último momento. Aquí nos separamos. ¡Buena proa, Silvia y Vincenzo!
En el Jónico. Imaginarium
Casas de Mytika, justo en el cabo que da entrada al pasillo que separa la costa de la isla de Kalamos.
El puerto de Mytika. A continuación del puerto comienza una playa larguísima en la que caben innumerables embarcaciones. No está en las rutas turísticas y hay pocos barcos, aunque es un fondeadero razonablemente protegido
Bahía de Vathi. Celebran una boda en la iglesita del Lazareto y uno de los barcos turísticos hace viajes para llevar y luego traer a los invitados y a los novios
Fondeo en Meganisi, en una bahía entre Atherinós y Abelaki que está muy poco concurrida a diferencia de sus vecinas
La tranquilidad del fondeo la rompe la música del chiringuito. Hay maquinaria pesada y signos de estar construyendo, pero hoy es domingoviernes, 16 de junio de 2023
Delfos. El ombligo del mundo
Edificio del tesoro de los atenienses, construido para albergar las ofrendas envidas por la ciudad-estado y de Atenas. Situado en la vía sacra para que todos los visitantes que se acercaran al templo de Apolo pudieran contemplar el poder de Atenas. La reconstrucción data de 1903
El asombroso muro de bloques poligonales milimétricamente perfectos que soportaba la terraza del templo de Apolo. Delante, las columnas del pórtico ateniense, construido contra el muro en un período posterior para albergar los tesoros conquistados en las batallas marítimas. Una curiosidad del muro es que en varios de sus bloques se encontraron grabados decenas de manumisiones, contratos de liberación de esclavos.
El templo de Apolo visto desde la vía sacra. Las ruinas que hoy quedan son de la construcción del s. IV a.C. sobre otros templos más antiguos. Era de planta rectangular, estilo dórico, con 6 columnas en los lados cortos y 15 en los largos. Fue destruido por el emperador Teodosio I en el s. IV en nombre de la cristiandad
Columna de las serpientes,
Otra vista del templo de Apolo desde arriba. Se documentan hasta 147 máximas o aforismos inscritas en los muros del templo, de autores desconocidos, la más famosa "Conócete a ti mismo"
Frente al teatro , que formaba parte integral del recinto del santuario y tenía cabida para 5.000 personas
El teatro visto desde el último nivel del recorrido. Se construyó aprovechando la pendiente de la montaña y en una ubicación que permitía a todos los espectadores contemplar el templo
Una de las principales obras que se exponen en el museo, la impresionante esfinge de mármol que, instalada sobre una columna de 10 m de altura en la zona sur del santuario, protegía el templo de Apolo
Reconstrucción del santuario de Apolo en Delfos según Albert Tournaire, Museo Arqueológico de Delfos (foto Wikimedia Commons)


























